11/2/15

Podemos.

Varias encuestas sitúan a Podemos como primera o segunda fuerza política. Se han convertido en moda, y como las modas, llegan, permanecen un tiempo, y se difuminan.
Es curioso ver como, para lograr lo que hasta ahora han logrado, no ha hecho falta nada más que, por parte de sus caras más conocidas, meterse unos cuantos platós televisivos entre pecho y espalda, mucha radio y, algo de lo que llevo advirtiendo mucho tiempo, funcionar a tope en redes sociales. Ni pegadas de carteles, ni movilizaciones constantes, ni repartiendo publicidad.... nada. Televisión, radio y Redes Sociales. Del manual de estrategia política de Obama. El resto de elementos que han propiciado el ascenso de Podemos lo han puesto en marcha los constantes errores, la lejanía, la falta de democracia interna y la corrupción de los dos grandes partidos, así como la rigidez del sistema electoral.
PP y PSOE,  parecen todavía no haberse dado cuenta de que son “responsables solidarios” de los equilibrios de fuerzas que se han dado desde 1978. Si cae uno, caen todos. Si el régimen que construyeron se quiebra, ellos se quiebran con él. Los viejos partidos monárquicos y republicanos que aparecieron con la Restauración, desaparecieron durante la República. Los partidos que fueron hegemónicos durante la República desaparecieron en el ciclo franquista. Y los que emergieron en aquel momento, no tuvieron acomodo durante la transición. Ahora les toca a ellos, hacer mutis por el foro. No es que Podemos avance por méritos propios, es que el PP y el PSOE, cada día, a cada hora, con sus errores y sus tropelías, sus ineficacias y sus corruptelas, con sus intereses espurios y su mediocridad retribuida, empujan a Podemos a ser hoy la opción que recoge más intención de voto.
El discurso de Podemos es simple, populista, utópico muy  menudo, otras no pasa de ser un estereotipo de la izquierda progresista de toda la vida, comunistoide por los cuatro costados, posee errores de análisis, soluciones que no son tales, maximalismos desesperantes. Mezclan lo mejor con lo peor. Con ellos viaja desde el viejo bolchevique resentido, hasta el humanista–universalista decepcionado con el zapaterismo y con el billete recién comprado para embarcarse en una operación humanitaria de ayuda al país más remoto que sale en los mapas de pura chiripa. Desde el estudiante airado por la perspectiva de años de becario y la posibilidad de emprender el camino del exilio económico o de la precariedad, hasta el ama de casa harta, votante habitual del PP, de que a partir del día 15 de cada mes el efectivo a disposición disminuya y el día 25 tenga ya que resignarse a las lentejas con patatas, pasando por el jubilado que conoce después de cuarenta años de trabajo lo que es la precariedad, el profesional saqueado por Hacienda, y todos aquellos resentidos con un sistema en el que en un momento creyeron y que ahora se adivina imposible. Nunca en la historia de España una opción política ha tenido una clientela socialmente más plural.
Podemos es un elemento rupturista. Es difícil aún adivinar si Podemos será algo más que un elemento rupturista que sirva para resetear el sistema de partidos surgidos en 1978. Lo único que en estos momentos está claro es:
- Que el régimen político nacido en 1978 está viviendo su etapa crepuscular y que las siglas PP y PSOE han entrado en barrena y no parecen reacciones, y lo que es más grave, querer reaccionar.
- Que el tiempo se le agota al PP y al PSOE para poder reformar de manera consensuada el sistema nacido en 1978. Ahora tienen los dos tercios de los votos en el Congreso; tras las próximas elecciones no volverán a tenerlos jamás.
- Que Podemos ya no oculta que quiere el poder, todo el poder y el poder, no en los ayuntamientos ni en las autonomías, sino en el Estado. 
En el momento en el que Podemos se vea obligado a explicitar con quien pacta o incluso si pacta con alguien, se enfrentará a su destino: cuando no se tiene fuerza social para provocar, por sí mismo, un cambio de régimen está obligado a pactar. Y ese es el problema: que si pacta con alguna fuera superviviente en ese mismo momento, caerá electoralmente.
En toda Europa los partidos tradicionales están agotados y hundidos, pero estas nuevas formaciones todavía carecen con la fuerza social y la madurez suficiente como para asumir el poder y, sobre todo, para llegar a acuerdos continentales. 
Podemos figura entre este tipo de opciones y también a ella puede aplicarse el mismo esquema: todas estas opciones juegan mejor en la oposición que en un poder que hasta ahora no han gestionado, se han nutrido de los errores de los partidos mayoritarios, mucho más que del atractivo de sus propuestas que, como máximo, pueden reducirse a unas pocas consignas: populismo, euroescepticismo…
En última instancia estas nuevas opciones políticas tienen que actuar en un clima social en el que la población ha dejado de tener ideales para tener sólo necesidades. Atiende a sus instintos. A poco más. La inestabilidad del electorado genera directamente la inestabilidad de las naciones.
Lo que se va a instalar en España, lo hemos dicho en muchas ocasiones, es una inestabilidad permanente que durará durante todo el tiempo en el que se prolongue una transición que se presenta como larga, difícil y peligrosa: lo que nace, todavía ni tiene fuerza suficiente, ni caracteres bien definidos, y lo que muere, en tanto que receptáculo de intereses que se han mantenido durante décadas en primera fila, se resiste a morir… a pesar de que no pueda evitar ese destino, el propio de todo organismo humano.
El panorama dista mucho de estar claro: parece evidente que Podemos apuntillará a los partidos tradicionales. Pero no podemos saber lo que ocurrirá después, especialmente porque intuimos que las carencias de Podemos pueden hacer de él un fenómeno parecido a las tiendas de cigarrillos electrónicos: hace un año 3.000, hoy apenas 200. 
Claro que peor es la situación del PP y del PSOE que como no se regeneren desde sus cimientos tienen fecha de caducidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y digo yo, Pedro, si piensas tal como escribes (que estoy de acuerdo prácticamente al cien por cien contigo), me pregunto:
¿Por qué militas y trabajas para el PP? Un partido que ampara la corrupción (igual que el PSOE, IU, CiU, PNV, etc. etc.), que ha llevado a la debacle a la población española, que solo piensa en mantenerse en el poder y turnárselo con el PSOE... ¿Por qué? No me vale que me digas que no todos son corruptos, claro que no, pero tú, igual que yo, sabes que un partido tan asentado como el PP ya no se puede cambiar ni desde dentro. Así que solo me queda pensar que es bonito tener un buen sueldo a fin de mes y prescindir de las lentejas con patatas a partir del 25 de cada mes o como en el de más gente aún, a partir del 15.

JML dijo...

Poco a poco se va sabiendo lo que ha sido España estos años del pelotazo. Gente abandonando los estudios para meterse a peones; caos urbanístico; mordidas, auténticas tramas corruptas que iban desde los más alto del poder. Nada ha quedado a salvo. El ciudadano seguimos impasibles. Oyendo a unos y a otros. Que si Venezuela, que si la demagogia, claro, ahora el problema está en Venezuela. Somos muchos y muy mal avenidos los españoles, eso lo sabemos. Y cualquier régimen genera sus paniaguados, este también. Pero después de aguantar estoicamente, de ver como la gente robaba al ciudadano y luego se quedaba con una sanidad hueca, después de eso, solo espero venganza. Quiero que les saquen la verdad, del modo que sea. Quiero juicios y escarmientos públicos. Quiero delaciones. En definitiva quiero nombres. Después veremos si Venezuela es el problema. Un saludo

Anónimo dijo...

He leído su artículo y me parece muy acertado. Partiendo de la base que entre Usted y yo partimos de posiciones políticas distintas, pero pienso que tenemos el mismo objetivo que es muestro País llamado España. Sueño en el que algún día los partidos mayoritarios puedan llegar a un gran acuerdo de Gobierno. Pero para ello tendrá que pasar una generación. Demos a estos demagogos un gesto de fuerza y que el PP y PSOE se dejen de complejos y trabajen juntos por el bien de este País. Un afectudoso saludo, espero que su niño se recupere pronto. Suerte en las próximas municipales.