17/10/12

Comienza en Alcorcón el plazo de solicitud de ayudas para libros de texto para familias desempleadas

La Junta de Gobierno de Alcorcón aprobó el pasado 16 de octubre las bases y la convocatoria de ayudas para la adquisición de libros de texto para el curso 2012/2013, presentadas por el concejal de Educación y Universidad, Emilio Pérez Casado.


Esta convocatoria tiene por objeto conceder estas ayudas a las familias que se encuentran en situación de desempleo de Alcorcón, que estén empadronadas en el municipio y que tengan a sus hijos escolarizados en Educación Primaria en los colegios públicos y concertados, y en los Institutos de Educación Secundaria Obligatoria. También se beneficiarán los alumnos empadronados en el barrio de Fuente Cisneros que estén matriculados en centros educativos públicos o concertados en la localidad de Móstoles.

Los requisitos que deben cumplir para poder acceder a estas ayudas son: que los miembros de la unidad familiar se encuentren en situación de desempleo, empadronados en Alcorcón y no haber superado durante el año 2011 el umbral de 44.730,84 euros de renta de la unidad familiar (6 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples IPREM).

El importe máximo de cada una de las ayudas no superará los 125 euros si es alumno es de Educación Primaria y de 150 euros si es de Secundaria. El procedimiento de concesión se tramitará en régimen de concurrencia competitiva, siendo estas ayudas incompatibles con las concedidas para el mismo concepto por la Comunidad de Madrid o cualquier otra entidad pública o privada.

El plazo de presentación de solicitudes comienza el 17 de octubre, y finaliza el próximo 31 de octubre. Las personas interesadas deben recoger la solicitud en los centros educativos o en la propia Concejalía de Educación y Universidad y presentarla junto con la documentación requerida en el Registro General del Ayuntamiento.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ahora cuando los padres ya han comprado los libros....
nuestro alcalde estará ocupado con otros menesteres.

Anónimo dijo...

Desde luego qué sinvergonzonería más grande. Efectivamente estoy con el primer comentario. No hay vergüenza.