25/5/11

Regeneración democrática municipal: La participación de los vecinos en política.

Uno de los motivos principales de la existencia de este blog es intentar provocar la participación de los vecinos de Alcorcón en la vida pública, concretamente en la gestión y el control de la política municipal, que es lo más cercano que tenemos.

Es un tema controvertido pero de suma importancia. En muchas ciudades del mundo se está realizando con cierto éxito esta participación ciudadana, como por ejemplo en Móstoles, donde la participación ciudadana es una realidad palpable y las asociaciones están involucradas al cien por cien con su Municipio. Y sí, es posible cuando un gobierno apueste de verdad por la participación ciudadana real alejada del palmerismo al que nos tienen acostumbrados muchas asociaciones de Alcorcón que han llegado, incluso, a realizar "campaña electoral" en contra del cambio en Alcorcón.

He tenido la oportunidad de reunirme con algunas asociaciones y mancomunidades de vecinos, y las que me quedan, y he leído el convenio que les firmaba el candidato socialista, Enrique Cascallana. El propio Cascallana sabía que eran convenios para no cumplir, tal y como ha hecho con el convenio vigente. Papel mojado, pues lo que se firme es para cumplirlo. Pero de lo que no tengo ninguna duda es de que las asociaciones, las mancomunidades y el tejido social y asociativo en Alcorcón deben implicarse mucho más en la vida municipal para enriquecer el día a día de nuestro Municipio.

No cabe ninguna duda que para que esto funcione es fundamental el papel de los gobiernos Municipales, quienes se convierten en los agentes más inmediatos para la búsqueda de la rearticulación del tejido social y asociativo, en el acercamiento entre los gobernantes y gobernados, es decir, conformar una nueva articulación entre poder público, sociedad y grupos económicos, para el impulso de un modelo propio de desarrollo que logre hacer real las mejoras en las condiciones de vida de todos los vecinos.

Esto muy bien puede materializarse mediante la participación ciudadana. Conceptualizar las políticas públicas, el poder municipal y la participación ciudadana, son indiscutiblemente imprescindibles en los actuales momentos, tomando en cuenta factores de la práctica política que se entremezclan con las acepciones teóricas.

La participación ciudadana no es un estado mecánico, sino activo, en la priorización y conjunción de intereses y demandas para la búsqueda de solución a las mismas, asumiendo y tomando decisiones. El reto, para los vecinos se convierte en fortalecerse, en el ámbito Municipal, hacer efectivo el poder local, teniendo en cuenta, como lo indica Foucault, que el poder no está localizado en las instituciones, aunque éstas constituyen espacios donde se manifiesta y ejerce, su origen está fuera de ellas.

Estas acciones se realizan en un espacio determinado, en el nivel municipal, en términos político-sociales será en los vecinos agrupados en lo que se define como poder local: "que son las fuerzas, acciones y presiones organizativas a nivel de la comunidad, del municipio o de la microregión, que contribuyen a satisfacer las necesidades, intereses y aspiraciones de la población local". En donde los vecinos tengan igualdad de oportunidades y un conjunto de garantías que hagan efectiva esa igualdad orientadas fundamentalmente a asegurar la participación de la sociedad en el control y discusión de las políticas del gobierno local. En este sentido, la participación participará en el debate público y dispondrá de mecanismos que aseguren que la política del gobierno depende de la voluntad y preferencias de los vecinos. Eso es precisamente, la democracia participativa.

La participación, en su sentido genuino, significa la presencia directa de los vecinos en la formación de las decisiones, junto a (ni frente ni contra) los grupos políticos representados en las instituciones.

Las asociaciones han sido y deben ser escuelas de democracia.
El papel de las asociaciones las obliga, en este sentido, no sólo a funcionar de manera democrática, sino además a estar a la altura del enorme reto que supone ser referentes de miles de personas, espacios de encuentro, lugares de debate e intercambio de opiniones y pareceres, mediadoras en la representación de los intereses de barrios y pueblos enteros. Las asociaciones igualmente han jugado y juegan un papel destacado en el impulso y la vertebración de la sociedad civil mediante la animación y la asesoría de las iniciativas y los procesos de emprendimiento que se plasman en la creación de redes sociales de autoayuda, agrupaciones de defensa de los derechos de los consumidores, cooperativas de vivienda, centrales de compra integradas por pequeños comerciantes, proyectos de
desarrollo local...

La potenciación de ese doble papel de las asociaciones reclama una política decidida por parte de las administraciones públicas orientada al fomento y promoción del asociacionismo en el entendimiento de que dicha política significa invertir en democracia.En esa dirección contemplo la oportunidad de suscribir convenios de colaboración para el fomento del asociacionismo y la participación ciudadana.

Por otra parte, para que la participación forme parte de las políticas transversales de los ayuntamientos sería preciso que éstos se dotaran de organismos eficaces nunca de rango inferior a una direccion general, dotada de los recursos humanos y materiales precisos, así como regular la participación de las asociaciones de vecinos en las juntas de distrito en calidad de vocales vecinos.

Si bien es creciente la toma de conciencia sobre el derecho y, al mismo tiempo, el deber de la participación, en la práctica predomina el carácter voluntario y quienes participan constituyen aún una minoría del conjunto de la población. La participación puede ser individualizada o a través de las organizaciones sociales.

Sin embargo, la participación adolece de diversas dificultades. En los procesos de presupuesto participativo, por ejemplo, existe aún una limitada participación relacionada con la inexistencia de una institucionalidad representativa, falta de credibilidad en el proceso participativo, poca difusión del proceso, o inexistencia de prácticas y experiencias de negociar intereses o renunciar a los beneficios particulares o zonales a favor de los sectores más pobres de la población.

Participan menos los representantes de las comunidades. También existente una cierta pérdida de confianza de la población en los procesos de concertación, cuando sus requerimientos de recursos para proyectos no pueden ser atendidos. Se aprecia aún que los agentes participantes priorizan acciones de las organizaciones que representan, que no siempre coinciden con aspiraciones colectivas.

Atención especial merece la no participación de los partidos políticos, hecho que limita las posibilidades de cambio de la cultura política. Se puede afirmar que en todas las experiencias la participación de las mujeres es significativamente menor a la de los varones, aunque se aprecia una débil tendencia ha disminuir estas brechas, pero la representación de género sigue siendo muy desigual. La participación de los jóvenes sigue siendo escasa o minoritaria.

Por eso, el proximo Gobierno en Alcorcón debe promover el cambio en la cultura política de nuestro municipio. Debe intentar que todos los vecinos, por medio de asociaciones de vecinos y diferentes medios asociativos o individuales, se sientan parte de las decisiones políticas y del avance de Alcorcón.

Por eso, el nuevo Gobierno de Alcorcón debe tener abierta sus puertas a todos los vecinos con esa necesidad de querer cambiar la cultura política de Alcorcón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿De qué le ha servido al Psoe esa red clientelar perfectamente engrasada y que tan cara ha salido a los vecinos, de asociaciones vecinales y casas regionales generosamente subvencionadas? No han valido de nada frente al huracán democrático Popular. David no solo ha vencido a Cascacique, ha vencido a una estructura brutal, que ahora se sabe vulnerable y sobre todo, prescindible. No se necesita pasar por el aro de las asociaciones paniaguadas para ganar. Ahora están desnudas, y esa desnudez les sienta fatal, pierden muchísimo. Y encima el Cascao se larga y les deja tirados con sus mierda-convenios, que lógicamente David no se sentirá llamado a ejecutar. Solo faltaba que el PP tuviera que gobernar con el programa del PSOE.