15/4/11

Ironía, cinismo, demagogia... el cuento chino de Cascallana.

Prácticamente a diario me gusta darme unas dosis de flagelación mental y leo la web del PSOE en Alcorcón. Me gusta conocer las noticias y los argumentos que esgrimen los que han arruinado las arcas de nuestro Ayuntamiento.

De entre esos argumentos quisiera destacar uno de los últimos esgrimidos por nuestro queridísmo Alcalde, Enrique Cascallana. En dicha web, Cascallana expresa lo siguiente: “yo soy vecino; conozco la ciudad palmo a palmo y los problemas de los vecinos y mi intención es seguir mejorando la ciudad y equipando este barrio en todos los sentidos”

Al leer estas cosas me entra por el cuerpo una especie de risa boba y de verguenza ajena. Es cierto que es vecino de Alcorcón, comparto barrio con él desde hace muchísimos años, lo que no hace más que agravar la situación pues nuestro vecino no ha querido escuchar la voz de los vecinos de su propio barrio en multitud de ocasiones como por ejemplo cuando nos opusimos al exterminio de plazas de aparcamiento en la vía pública que ha llevado a cabo nuestro vecino el Alcalde.

El Alcalde dice conocer los problemas. Y no tengo la menor duda de ello pues la mayoría de los problemas de los vecinos de Alcorcón han sido creados por su desgobierno. Desde la subida de impuestos constante al despilfarro económico. Desde las obras en las calles levantadas en multitud de ocasiones, como la de la Avenida Cantarranas, por realizarse tan mal que los autobuses no podían circular, hasta la eliminación de zonas verdes y parques. Todos estos problemas han sido creados por el Alcalde y vecino, por lo que no me extraña que los conozca de primera mano.

Cascallana es un tio muy inteligente. Tan inteligente que lleva viviendo de la política desde el año 1979 y, conocedor de la dolorosa derrota electoral que se le viene encima, ha decidido utilizar todas las armas que tiene en su mano para intentar que ese golpe electoral sea de la menor cuantía posible.

Ironía, sarcasmo, mentiras, demagogia... todo vale para intentar seguir al frente del Ayuntamiento. Pero Cascallana no se da cuenta que su credibilidad está bajo mínimos.  La política de Cascallana, esa política que conocemos muy bien los vecinos de Alcorcón, está a las antípodas de contar con el vecino. El vecino se ha convertido en masa necesaria. Tú, que estas leyendo ahora estas líneas, eres un mero número para Cascallana y los suyos. Nada más.

Los vecinos de Alcorcón no queremos más dictaduras de mayorías. Los vecinos de Alcorcón no queremos más prepotencias, arrogancias ni soberbias en política. Los vecinos de Alcorcón no queremos más políticos que viven al margen de la realidad y de espaldas a sus vecinos. Los vecinos de Alcorcón queremos un cambio en el fondo y las formas de hacer política en nuestro Ayuntamiento.

Y por ahora Alcorcón no ha tocado fondo en este abismo político que nos ha tocado vivir. Ahora bien, no queda mucho tiempo para que Cascallana y su séquito salgan con las maletas por la puerta del Ayuntamiento, espero que para no volver jamás. Y sólo cuando pierdan la Alcaldía notaran el escozor donde la espalda pierde su nombre.

Ese día, yo estaré allí para celebrarlo. No lo duden.

1 comentario:

hon-wasabi dijo...

Es que su afición por el circo y los comediantes, le viene por su afición a ser actor de comedias.
Pero al final su proyecto es mas una tragedia, agria y dura para el Pueblo.
Wasabi.