29/5/10

Fernando Díaz se reune con los vecinos de Campodón.

Siempre he creído, creo y creeré que un político, mucho más a nivel municipal, es un servidor público. Es una persona que tiene que solucionar los problemas vecinales, no crearlos. Una persona que tiene que estar en la calle para poder escuchar a cuantos más vecin@s, mejor.

En el caso de Alcorcón l@s vecin@s ya se han cansado de que se los utilice cada cuatro años y que núnca se les escuche y aunque la opinión de l@s vecin@s puede estar marcada por colores y partidos, sin embargo, existe un común denominador: la necesidad de ser escuchad@s. L@s vecin@s desean un mayor acercamiento con los políticos, quieren expresarse y que los tomen en cuenta. La clave está en escuchar y en conversar. No debemos olvidar que la política nos está enseñando que escuchar a la gente puede ser la diferencia entre la victoria y la derrota.

Un político que tenga el respaldo de l@s vecin@s puede mejorar mucho su gestión. Siempre he pensado que hacer política municipal exige metodologías y procesos de participación distintos que van más lejos de la simple reclamación o de la simple denuncia puntual por parte de l@s vecin@s.

Existe una diferencia más que evidente entre la campaña que está realizando Cascallana y l@s suy@s en Alcorcón con su famoso Hablemos, con la que ha comenzado Fernando Díaz en Alcorcón. Cascallana y l@s suy@s se rodean de palmer@s en lugares cerrados y en vez de escuchar a l@s vecin@s, hablan y hablan de lo que quieren hablar. Séa de ese barrio, o no. La cosa es hablar. Que guapo soy que tipo tengo. Y si discrepas en algo o sobre algo, tienes a un nutrido grupo de fans que no te dejan expresarte y que, en muchos momentos, hasta llegan al insulto.

Por otro lado tenemos la campaña que ha comenzado Fernando Díaz que está dividida en dos partes: Reuniones con asociaciones vecinales y reuniones con vecinos en la calle. REPITO, EN LA CALLE, donde cualquier vecin@ se puede acercar a él para dialogar y expresarse de forma libre. Personalmente apuesto por este formato desarrollado por barrios, donde hay que ir a escuchar a l@s vecin@s.

Fernando Díaz ha comenzado en el barrio de Campodón, un trabajo que debería ser algo constante y no únicamente en periodos preelectorales. Algo que llevamos demandando mucho tiempo, pero es sin duda una apuesta ganadora, una iniciativa acertada, una iniciativa valiente para un político en los tiempos que corren.

Espero que Fernando Díaz siga por ese camino, el camino de la participación ciudadana y de la calle, que es donde tiene que estar el político, el día que gane las elecciones. Muchos estaremos alerta para que no se pierda esa cercanía.

Hay que seguir con este formato porque la verdad que me siento más afín con estos actos políticos pero con un formato como el que está desarrollando Fernando Díaz, donde l@s vecin@s tengan más posibilidades de expresarse.

Pero la gran diferencia entre la campaña de Cascallana y la de Fernando Díaz es evidente: Uno habla de lo bien que lo hace y otro escucha las quejas de l@s vecinos de Alcorcón, quejas que muchas de ellas son hacia la inoperancia del PP en Alcorcón. Pero al menos escucha y debate con cualquier vecin@, algo que no veía en Alcorcón desde hace mucho tiempo. L@s vecin@s quieren hablar y quieren que la escuchen, y Fernando Díaz va a eso.

Tras las próximas elecciones, cuando Cascallana abandone el sillón de la Alcaldía, habrá un antes y un despúes en las formas de hacer política municipal. Apuesto por ello y much@s seremos l@s que seguiremos luchando por hacer de la política municipal una política participativa y cercana a l@s vecin@s de Alcorcón.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y con los vecinos de Fuentecisneros cuando se va a reunir, despues de la chapuza que hizo alli. Que pena que da este hombre.

Anónimo dijo...

solo estaba su gente y 4 vecinos .

Anónimo dijo...

Precisamente esa es la intención, o eso dicen, escuchar a los vecinos.
El dìa 20 de mayo asistí a un encuentro parecido de el Alcalde, que fue a cualquier cosa menos a escuchar a los vecinos, porque como siempre, se asegurò de que asistiera toda la corte de municipes pelotas a sueldo y palmeros varios, que increpaban cualquier opinión o consulta no favorable.