6/5/10

Agora por el cambio.


Much@s somos l@s que estamos de acuerdo que en Alcorcón hace falta un cambio de rumbo político que transforme tanto las formas como los fondos (sobre todos los fondos, las cloacas) de hacer política, y por ende, transforme Alcorcón. ¿Cuando? Agora.

Ahora bien, la transformación exige que el cambio se encuentre junto a un significado, es decir, que quienes realicen los cambios comprendan qué es lo que está mal y por qué es nesario cambiarlo.

Personalmente creo que el cambio es necesario en Alcorcón para regenerar la política y acercarla a l@s vecin@s, llevar la participación ciudadana a su máximo exponente, y para esto hace falta un debate público donde l@s que se quieren convertir en representantes de l@s vecin@s, que al fin y acabo es lo que deben ser los políticos, asuman el compromiso de luchar por Alcorcón y por l@s vecin@s, que son a quien se deben, e intenten dejar aparcado el partidismo visceral que siempre defienden, incluso por encima del interés general de Alcorcón.

Tod@s nosotr@s cuando vamos a votar, lo hacemos con cierta fe en quien votamos, ya que creemos que al que votamos nos representará dignamente y mirará por y para Alcorcón. Cuando votamos queremos que se nos escuche, por eso mismo el populismo y la demagogia barata son malos compañeros de viaje. Y si cuando votas a alguien te sientes decepcionado te llevará, más pronto que tarde, al voto de castigo como arma vengativa. Mala decisión, sin lugar a dudas, pero perfectamente comprensible.

L@s políticos deben ser personas al servicio de l@s vecin@s a l@s que representa, deben escucharlas y hacérlas partícipes de la vida política. Como dice el dibujo que encontráis en el blog, la democracia es mucho más que votar cada cuatro años. No se trata de un eufemismo, todo lo contrario.

¿Tenemos esto ahora en Alcorcón? Rotundamente, no. Por eso apuesto agora por el cambio.

1 comentario:

Anónimo dijo...

agora, sí señor.