8/1/10

La cultura "hace aguas" según UGT del Ayuntamiento de Alcorcón.

Tras años denunciando las lamentables condiciones en las que se encuentra la cubierta del Teatro Buero Vallejo, pasó lo que tenia que pasar. La Casa de la Cultura hace aguas.

Parafraseando al autor, era la Crónica de una inundación anunciada y hay que felicitarse porque sólo se hayan inundado expedientes, memorias de trabajo del personal docente, archivadores varios… pero no se haya caído el techo de escayola encima de ninguno de los trabajadores/as. Todo se andará, solo es cuestión de tiempo y de más lluvia.

Las goteras afloran por doquier por toda la segunda planta, tanto en despachos como en zonas comunes, pasillos y escaleras, con el riesgo de caídas por resbalón tanto de trabajadores como de usuarios.

Mientras tanto, se está remodelando el patio de butacas para que luzca bonito al acoger a los ilustres invitados al XXXVII Congreso Nacional de Parques y Jardines Públicos; esperemos que por aquellas fechas no llueva, o lo mismo se celebra con “riego por goteo” de sus ilustres participantes.

CONTINUARÁ…


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues claro ugetistas!.
Cascallana ya tiene un nuevo juguete, el CREA.
Y actúa como el niño caprichoso que rompe el jueguete antiguo, porque no le vale.
Además, la Casa de la Cultura, es un antiguo legado de un enemigo acérrimo del Sr. Cascallana , que se llama Miguel Arranz, antiguo Concejal de Cultura, gran persona, y que está a años luz de este impresentable alcalde que tenemos.
Cascallana, con el Buero Vallejo, es como Nerón, que quemó Roma, porque no le gustaba.
Que se caiga el Buero!
Viva el CREA.!!!!

Pedro García dijo...

Más que aguas me parece que lo que hace es pis.

Muchos megaproyectos, nuevos charcos y nuevos cuentos, para continuar con el cemento, pero olvidándose de los problemas del día a día, y sobre todo de la maltrecha economía.

Más les valdría que viviesen con los pies en el suelo, arreglando los problemas que nos acucian que son muchos y estos socialistas no se han enterado todavía.

Pero no pasa nada, cuando alguien de su cuerda les reclama, le echan la culpa a Esperanza y todo miel sobre hojuelas.