12/12/09

Luchemos por la democracia en Alcorcón.

Luchar por la democracia participativa en Alcorcón, la democracia real, puede resultar difícil en tiempos donde su declamación sirve para justificarlo todo. Tenemos un buen referente de esto que digo en nuestro Ayuntamiento. Es corriente encontrarnos con actos indecentes cometidos en defensa de la democracia. Es más, pocos son los gobiernos y personas que quieren ser adjetivados como antidemócratas. Sin embargo, esta ola de auto-definición democrática no coincide con el desarrollo de un sistema social cada vez mas totalitario en Alcorcón.

Las élites políticas de Alcorcón se alzan como sus valedoras naturales. Su proyecto se presenta como parte de una estrategia de cambio social y de modernización democrática. Convertidos en auténticos trasformadores del orden social son los abanderados de un nuevo tiempo de progreso y revolución política-social. Nadie puede estar en contra de los tiempos. Actúan convencidos de defender los valores mas libertarios sobre los cuales se edificará la nueva democracia del siglo XXI.

Quienes nos mostramos contrarios en Alcorcón somos declarados involucionistas, reaccionarios y fascistas. Defender los derechos sindicales, las libertades políticas, la democracia participativa, involucrar a l@ vecin@s haciéndolos partícipes de la vida política de Alcorcón, la igualdad y la justicia social supone tener conductas reaccionarias y fascistas.

Luchar por abrir espacios de participación, de negociación, de representación, de mediación y evitar el aumento de las políticas represivas es una acción tildada de antidemocrática. Reducida la democracia a un problema de procedimiento electoral para la elección de élites se elimina su sentido ético del bien común. Estamos en presencia de un proceso de involución política caracterizado por la desarticulación de la sociedad con el consiguiente deterioro de las formas democráticas de organización propias de una sociedad abierta y dialogante.

Hoy, los que luchamos por defender y mantener los espacios democráticos chocamos con la nueva concepción de la democracia desarrollada por el actual desgobierno de Alcorcón. El enfrentamiento es desigual y tiende a favorecer una idea aséptica y despolitizada de la democracia cuyo objetivo es desmovilizar y desactivar a l@s vecin@s en sus sectores mas conscientes y luchadores. Y efectivamente esta es la dinámica en la cual much@s de nosotr@s nos hallamos inmersos.

En Alcorcón l@s vecin@s se han convertido en una sociedad anónima. Las formas de movilización social desarrolladas son luchas por abrir espacios democráticos inexistentes. Evitar la involución política y lograr resistir presupone articular un proyecto democrático donde no se puede improvisar y menos aún dejar en manos de los nuevos hacedores políticos la defensa de una democracia real y participativa.

No hay comentarios: