9/12/09

Hacer micropolítica es entender la democracia.

Hace unos días, tomando un café con una amiga en la Calle Mayor de nuestro Municipio, salió relucir el tema de lo necesario que es realizar micropolítica en la política municipal. Los dos estábamos de acuerdo en lo referente al tema de la micropolítica. Por cierto, le debo un libro sobre micropolítica que le prometí.

Pero, ¿sabémos que es la micropolitica?¿es necesario hacer micropolítica en el ámbito municipal?¿Porque es necesario?¿Hasta que punto es efectiva?

Lo que marca la diferencia y permite despegar a un dirigente político es su buena actuación en el minúsculo y a veces mezquino territorio de la micropolítica. De eso no tengo ninguna duda. Del mismo modo que el territorio de la micropolítica deja defenestrado al político malo, negativo y mediocre. Esa es la realidad.

La micropolítica debería traducirseven la correcta prestación de servicios a l@s vecin@s. Sin más. Que el destino del dinero público tenga utilidad perceptible por l@s vecin@s. No se puede gastar mucho y mal, tal y como hace nuestro actual equipo de desgobierno. Eso lleva a una gestión nefasta y perjudicial para l@s vecin@s de hoy y también del mañana.

La micropolítica debe ser el tipo de política que prime en los Municipios como preferente para la acción política Municipal.

La acción Municipal permite vislumbrar un retorno a la democracia. Una democracia de este tipo, tiene en cuenta tanto el momento de la deliberación como el de la decisión, e implica sobre todo una importante participación.

Se basa también en las nociones de subsidiariedad y reciprocidad. Es decir, que las comunidades de vecin@s y sus asociaciones puedan en lo posible decidir por sí mismas aquello que les concierne, y que no deleguen a un nivel superior más que la parte de poder que ellas mismas no puedan ejercer, y que el poder de decidir otorgado a algun@s esté acompañado del poder dado a todos de controlar a aquellos que deciden.

Esta forma de gestión política responde a la definición de poder que en su día dió Hannah Arendt, no como un contrato, sino como un poder de hacer y de actuar juntos. Vuelve a pensar la política a partir de la noción de autosuficiencia, buscando crear las condiciones para esta autosuficiencia a todos los niveles: vecin@s, comunidades vecinales, Asociaciones de Vecinos, Sindicatos y Partidos Políticos.

La noción de comunidad está directamente ligada al de la democracia Municipal. Al mismo tiempo que una realidad humana inmediata, la comunidad es un instrumento de creación del imaginario social. Es a partir de ésta que es posible hoy recrear lo colectivo.

Pensar globalmente, actuar municipalmente: ésta es la clave de la micropolítica. Se trata de terminar con el autoritarismo que nos viene desde arriba, dictando desde lo alto de la pirámide las reglas generales, así como con una sociedad donde la riqueza aumenta al mismo ritmo que se desagrega el vínculo social.

Contra la mentalidad de asistencia, se trata de trabajar por la reconstrucción de los vínculos de reciprocidad, la resocialización del trabajo autónomo, la aparición de nuevos nucleos sociales y la multiplicación de nudos en el seno de las redes asociativas. Se trata de hacer reaparecer al hombre habitante por oposición al hombre que no es más que productor y consumidor. Se trata de colocar lo Municipal en el centro, y lo global en la periferia.

Para ejercer micropolítica hay que creer en la democracia, pero con mayúsculas. Para hacer micropolítica hay que creer en la política participativa y hay que hacer partícipe de la vida política del municipio a tod@s l@s vecin@s.

Y esto, por desgracia, a día de hoy no se hace ni se vislumbra que se haga, por ningún partido político en Alcorcón, más cetrados en sus intereses partidistas que en los intereses generales de l@s vecin@s.

3 comentarios:

Eternauta dijo...

Ole

Pedro García dijo...

Buen artículo Pedro sobre la micropolítica en el ámbito municipal y si esta es prestación de servicios y atención a los ciudadanos del municipio, pues bienvenida sea.

Porque entiendo que la macropolítica está siendo todo lo contrario, no hacer ni caso a nada ni a nadie, elaborar Proyectos y mas proyectos desde ocurrencias, pero sin bajar a la calle para ver cuales son las prioridades y por ende caer en actitudes dictadorzuelas.

Jesulin de Ahoraque dijo...

Si hay micro... hay una macro como se menciona, pero si la audiencia no enjuicia la macro ¿que hará con la micro?


Una cosa es política, y otra es politiqueo, la gente sabe politiquear pero no participar, ni hacer política

POr supuesto las cosechas 1º se siembran, ahora ¿que den frutos campos áridos? o cementados, es mas difícil que tierras nómadas o pastadas de rebaños de fieles.