5/12/09

Carta abierta al Agente Smith.

Estimado Mr. Smith.

Me permito escribirle estas líneas porque la dignidad, la cortesía y la educación, afortunadamente, no las he perdido. Estoy seguro que a Usted le hubiera gustado que así fuera. Sin embargo aún mantengo la suficiente entereza para intentar trasladarle, cosa que no se si me será fácil, algunas de las miles de razones por las que deseo que se marche y espero que si tiene algo de honor lo haga.

Sé que es muy improbable que entre Usted a razones, pero aún así solicito e insisto que se vaya y que, por favor, no vuelva jamás.

Es cierto que cuando Usted llego fue bienvenido, no podría decir lo contrario, pero el tiempo ha dado la razón a tod@s es@s que con referencias sobre Usted eran horribles y, sin embargo, lejos de no ser acertados, se quedaron cortos. Nadie podría pensar que Usted sería tan cruel. Se que sentirse apartado y relegado como lo está en la actualidad debe ofederle mucho, pero su venganza está siendo excesiva.

Desgraciadamente no hice caso de mi nefasta intuición, esta vez acertada.

Su marcha muy probablemente será recibida con alegría y traerá júbilo que lo celebrarán como no lo hicieron a su llegada, que peor infierno no es posible. Usted se ha encargado de que much@s perdieran sus ilusiones. Las penurias están siendo muchas, la angustia nos acompaña a donde vamos, aunque por fortuna much@s tienen hogar donde refugiarse y desahogarse, hasta debajo de las camas como si de jugar a las tinieblas se tratara, tan sólo con el objeto de esconderse de su vista.

Nacen nuevas ilusiones, esperanzas, tal vez signos de nuevos tiempos, pero todos en exquisito silencio, tan sólo melancólicos susurros, entre unos y entre otros, pues temen ser escuchados y que antes de marcharse nos deje otra tormenta perfecta.

Se que se enfrenta al año 2010, que él no es el elegído, pues llega cansado, dolorido, con serios problemas reumatoides, pero es el principio del fin.

El otro día me visitó un buen amigo. El estupor que le producían las consecuencias de su despiadado comportamiento lo llevaron a trasladarse de la tierra que lo vio crecer hasta sus hoy 41 años. Le hicieron falta únicamente dos días pero repetía una y otra vez una gélida palabra. Me decía murmurando algo así como "tranquilidad". No estoy seguro de que fuera esa la que me repetía pero debe estar especialmente prohibida o debe ser una enfermedad innombrable, pues antes de pronunciarla siempre miraba muy lentamente a su alrededor, con la intención de cercionarse que nadie podría escucharle. Debe ser una enfermedad, Sr. Smith, nos quiere inocular para que sigamos recordándole durante décadas un virus extinto, este que nos quiere dejar.

Tango y lamento, esa es la decadencia de unas crisis en todos los estamentos de mi pueblo de toda la vida, acabó gritando a viva voz mi amigo. No podría definirlo mejor. Usted nos ha hecho bailar una danza que nos es conocida, pero impropia de nuestro pueblo. No podemos bailar más que un tango, un tanto gris, casi negro, frío y tórrido.

Nuestras calles están tristes. Muchos locales que antaño fueron Zapaterias, Fruterías, o cualquier otra cosa están cerrados y sus cristalerías reflejan el paso del tiempo y de las eternas obras, donde el polvo gris es acompañado de las cartas que se atrevieron a entrar tras un forcejo entre el cartero y los bajos de la puerta.

Ha llegado Diciembre, mes de buenas formas, buenas maneras, buenos deseos y somos much@s l@s que empezamos a tomar conciencia de que a Usted le queda poco. Se va, se va volando. Recuerdo aquello de volando voy, volando vengo... sin embargo tomamos conciencia de que los días no vuelven atrás y no regresarán núnca ¡Qué alegría!.

Por favor, al irse, hágalo en silencio, no llame la atención, déjenos igual que la luz de una vela, sin llama, en paz, que bastante hemos aguantado y seguimos aguantando.

Somos much@s l@s que queremos soñar y al despertar ver, abrir los ojos, observar que Usted no está, que ha sido un mal sueño. Una pesadilla.

Mr. Smith se va, de negro, de luto, se va. Ya queda menos tiempo, pero es hora de que haga las maletas.

2 comentarios:

MORFEO dijo...

A ver hijo mio atendiendo a tu carta abierta y re-leida por todos menos por el virus de Matrix

Tomo la osadía de responder como buen Hacker de este podrido y putrefacto sistema de alimañas sindicadas

Te voy a dar la elección que a mi nadie me explico:

O te tomas la pastilla ROJA o te tomas la pastilla AZUL

Con la pastilla ROJA te haremos creer que toda va bien, te haremos sentir el derecho a quejarte, pero si lo haces, te daremos tal ensalada de palos que no sentirás ni los dedos de las manos, si te acoges al plan de autoprotección sindical a nuestro mando y ordeno, pasaras a engrasar una lista de espera, donde podrás no solo enchufar a tus seres cercanos sino a todos los que nos propongas, ya que somos una gran familia de delfines, acógete a nuestro sistema de protección y progresaras como la espuma, ...

Si te tomas la pastilla AZUL, tomaras nota de la desventaja laboral, social y desamparo sindical, que encontraras ostias en todos los pasillos como panes, salvo que las gaviotas planeen a nuestra entera disposición que tampoco nos interesa, ya que estos no nos dan privilegios ni en-cargos a dedo de 12 millones por total entrega del resto de la humanidad a nuestro entero des-cargo de responsabilidades

La ROJA y ver la realidad que nosotros moldeamos o la AZUL y ver mientras no te hinchemos a palos.

El agente Smith en la 1ª entrega cobro más que los funcionarios este año cobraran (juas) en la 2ª parte se replico más que los esfuerzos del trepa sindical de este mentidero, en la 3ª parte fue su momento de gloria y posterior caida

No olvides que vamos por la segunda entrega, y que el oráculo nos augura aunque sea pirrónica, victoria ante el autentico virus de este sistema, "la falta de memoria" y ese estimulo respuesta inadecuado al sucinto lugar

Alcorcolandia, la tierra sindical donde todos tus sueños se pueden hacer realidad

Anónimo dijo...

O también: es lo que pasa cuando dejas que un hombre haga el trabajo de una máquina.