20/9/09

La rebelión de l@s vecin@s.


Las voces vecinales discrepantes ante el desgobierno municipal en Alcorcón proliferan cada vez en más número, un novedoso fenómeno de participación ciudadana surgido en medio del colapso social y económico, con el objetivo de intentar hacer cambiar la política desde la raíz, que falta le hace.

Muchas de estas voces son jóvenes cansad@s de participar en partidos políticos que traicionaron sus ideales. Pero hay también desempleados, comerciantes arruinados o en crisis, jubilados, profesores y profesionales, etc, muchos de ellos ancianos, que jamás habían participado en ninguna movilización.

Entre estas voces discrepante vecinales se advierten rasgos comunes, como la crispación de los más desesperados y la actitud más calma de quienes procuran organizar la participación de l@s vecin@s. L@s vecin@s que participan en las movilizanciones y en las discrepancias con el desgobierno Municipal consideran que los políticos están alejados de sus necesidades. Y no les falta razón.

Ninguno de los que participamos en esta "rebelión vecinal" debemos tener esperanzas desmesuradas de cambio, pero al menos, debemos estar alerta ante las medidas del desgobierno Cascallana, canalizar nuestras necesidades de participación y de expresión, y tratar de lograr un cambio en la política, con caras nuevas y limpias.

Entre l@s vecin@s de Alcorcón existe un hartazgo total con los políticos. No queremos ir contra la democracia, pero l@s vecin@s tienen como una alergia a todo lo que huela a política. La consigna más repetida es que se vayan todos, pero no se trata de terminar con el sistema democrático, todo lo contrario. De esta crisis de participación, socio-política y de desgobierno Cascallanil se sale con más política, pero con política de verdad, y estas voces discrepantes y estos movimientos de personas desconocidas en la calle son la forma básica de hacer política. Cuando un matrimonio decide separarse, no significa que no vayan a formar nueva pareja. Esto es lo mismo: no queremos a estos políticos. Queremos cambiar.

Sólo la protesta permanente de l@s vecin@s de Alcorcón en la calle puede lograr que los políticos comiencen a pensar en el bien común, a regenerar el partido que representan. Para mi, en primera persona, deben realizarse cambios en los partidos políticos basados sobre una concepción más comunitaria de la política.

No nos podemos conformar con ir a votar. Queremos participar activamente y queremos que se nos escuche, porque el problema es ése: no nos escuchan.

No sé si las movilizaciones que realizaremos y la lucha vecin@al que much@s mantenemos contra el desgobierno de Cascallana derivará o no en algo distinto, pero al menos servirá para que aprendamos a estar más alerta.

Eso sí, que tome nota la oposición también que le salpica todo, y bastante, ya que siguen aletargados y sólo funcionan a tirones, como un coche viejo.

1 comentario:

Pedro García dijo...

Buen artículo Pedro.
Yo creo que la clave está aparte de que queremos un cambio y más dignidad, lo que también estamos demandando es participar, que nos escuchen cuando les escribimos y planteamos algo, que no se rían de nosotros.
Y sobre todo que no decidan lo que no queremos y que encima sean tan embusteros y tramposos.
Queremos ante todo honradez y seriedad.

Saludos,