2/9/09

Carta abierta al Alcalde, Ciudadano, vecino de Alcorcón y Senador por Madrid.


Señor Cascallana:
Si uno lleva predicando unas idéas políticas equivocadas durante mucho tiempo, y la opinión generalizada en el entorno se hace cada vez más contraria a las formas de ejercer esa política, uno debiera revisar a fondo esas políticas. Me refiero a sus métodos, técnicas, objetivos, medios, estrategias; en fin, Ud. me entiende. Y Ud. juzgará, si acepta mi cordial invitación a seguir leyendo, y compartir conmigo al menos la inquietud: la pregunta por las causas de tener a l@s vecin@s en contra y tan deteriorada su imágen pública y por cual sea el remedio, si acaso lo hay. De todos modos muchas gracias por su amable atención.

Sus métodos, los objetivos y estrategias han fallado. En Alcorcón hay gente con décadas transmitiendo el mensaje que Usted tendría que defender y trasmitir dentro del socialismo y del que está más alejado que nunca. Gente muy dedicada y constante, y por ello digna de mérito. Pero, ¿a quiénes defiende y para quien Gobierna Usted? Obvio, se predica al coro, a los ya convencidos. Entonces, ¿a quiénes se dirige el mensaje?

En primer lugar, a los barrigas agradecidas y palmeros, esos colocados a dedo para que tengan un puesto de trabajo y a sus mentores, para que estos lo retransmitan a su vez a sus amigos y hacia l@s vecin@s. Pero en este camino hay dos supuestos implícitos: Que los barrigas agradecidas son capaces de seguir las argumentaciones y que una vez comprendidas, de inmediato se convertirán. ¡Discutible el primer supuesto y falso el segundo!

En segundo lugar, a los políticos activos de su partido, para convencerlos, a fin de que pongan en práctica las ideas que a Ud. se lo ocurren, o cuando lleguen, si de momento revistan en la oposición. También se les supone capaces de prestar atención y de ser convertidos. ¡Falsos supuestos! Los políticos son aún más incapaces de seguir argumentos que los barrigas agradecidas y sus mentores; y sus compromisos con el establecimiento Cascallanista es aún más fuerte. Este camino además suscita una pregunta muy seria, ¿cómo pedirle medidas diferentes a las suyas a un político elegido en base a ofertas y planteamientos de Usted? Es pedirle que haga algo inmoral. Si tomara medidas diferentes a lo que Ud. promulga, sería más que antidemocrático, sería un traidor.

¿Y por qué no se dirige el mensaje a l@s vecin@s de Alcorcón directamente? Porque se asume que l@s vecin@s no son muy dados a seguir argumentaciones en política, tercer supuesto, y este sí es muy cierto. Pero entonces, ¿por qué suponer que esos mism@s vecin@s van a seguir las argumentaciones cuando los barrigas agradecidas y sus mentores se las retrasmitan? ¿o que va a aceptarlas cuando los políticos tomen las medidas diferentes tan necesarias?

Por mi parte creo que su discurso debe ir directamente a l@s vecin@s. Los métodos y estrategias indirectas han fracasado. Hora de hacer entonces la pregunta ¿por qué se insiste en ellas?

La impotencia, la incompetencia y la prepotencia política son las enfermedades congénitas y crónicas de Ud. y los suyos. El problema es la pesada y letal herencia que Usted dejará tanto en Alcorcón como en su partido. Para superar tales limitaciones habrá que esperar a la siguiente generación de socialistas en Alcorcón.

El problema de fondo es que Usted perdió el sentido y la noción de pecado. Y con ello perdió realismo. Se volvió utópico y terminó por minar el socialismo en Alcorcón. Ese socialismo democrático que siguen defendiendo con uñas y dientes much@s militantes y simpatizantes socialistas de toda la vida en nuestro Municipio y a los cuales Ud. ya se ha encargado de apartar del PSOE en Alcorcón.

Desde que Ud. llegó a la Alcaldía de Alcorcón la visión socialista se quedó a un lado. Es más, autolimitó sus argumentos a los de fondo personalista, esos que llevan siempre a alguna forma de autoritarismo.

Personalista, que para el socialismo y para l@s vecin@s de Alcorcón no quiere decir racional, quiere decir “soy Dios”, que es otra cosa. No es que los argumentos socialistas puedan ser o no válidos para el Siglo XXI en una política municipal y por ende en Alcorcón. ¡Lo son en su mayor parte!, pero no los suyos, los personalistas.

En Alcorcón much@s socialistas de cuna, con pedigrí, contemplan impotentes como el partido socialista en nuestro Municipio está más tocado que núnca gracias a Ud. que aparece en escena con algún cuento de hadas. Y azorados, verán algo peor aún: que tras el fracaso del primer demagogo como es Ud. el partido socialista se irá otra vez tras el segundo. Y después tras del tercero, y del cuarto... ya se ha encargado Ud. de limpiar bien el partido y dejar todo atado y bien atado. ¡incluso con el mismo cuento! Incorregibles formas las suyas. No aprende.

Pero es que hay deterioro en otras facultades, entre ellas el sentido moral. Y sin mencionar tales extremos, también se ven much@s socialistas en Alcorcón que se sienten incomprendidos por su equipo. Incomprensiones que crecen hasta hacerse odios y rencores duraderos. ¡Y pobre quien discrepe y hable de sus formas de hacer política en público!. ¿Qué decir de estas mezquindades, cobardías y otras minucias si tampoco puede hablarse de pecados políticos internos?

Y es que, Señor Cascallana, parece que ha olvidado sus raices. ¿Hay remedio a todo este sin sentido político? Claro que lo hay.

Como primer punto, hay que formar una corriente de opinión. Lo más numerosa posible. Y hablamos de opinión pública. De gente de la calle, no sólo políticos. Y a la gente de la calle hay que empezar por hablarle de lo que ve y oye todos los días de una forma real y clara. ¿Qué dicen? ¿Qué muestran? ¿Por qué? ¿Y qué repiten? ¿Qué enseñan? Porque por allí es donde debería comenzar el político municipal su ejecución política, y en todas las políticas relacionadas, distribuidas masivamente y en versiones populares, a fin de apuntalar las mentes y corazones de la gente.

Una vez ejecutado este punto se puede pasar a los discursos de los políticos. A la gente de la calle hay que empezar por despejarle malentendidos, si es que lo son, verdadera causa de tanta ira de l@s vecin@s en la calle contra Ud.

A l@s vecin@s de Alcorcón hay que enseñarles que el mal no son los partidos en sí mismos; son las personas que forman ese partido. Enseñarle a pensar sensato. A no confundir lo público con lo privado, ni la democracia con el intervencionismo.

Como segundo punto para solucionar todo esto es más sencillo y conociéndole debería ser la más probable. Si Ud. no es capaz de redirigir la política que está realizando de forma tan desastrosa, dimitir, marcharse, dejar la Alcaldía y el PSOE de Alcorcón.

Personalmente creo que, como ya he dicho otras veces, si los actuales partidos políticos no evolucionan hacia una política municipalista, sensata, regenerativa y de gran participación ciudadana, hay que seguir adelante con esa corriente de opinión de sacar adelante un nuevo partido político a nivel municipal. Eso surge un poco automáticamente y de forma natural. ¿Y porque surge?Sencillo: L@s vecin@s ven a su partido y al de la oposición como el mismo perro con distinto collar. Y esto es así. No invento nada.

Esa inercia está haciendo despertar a l@s vecin@s de Alcorcón que piden con insistencia ese nuevo partido político si Ud. como mandamás del PSOE en Alcorcón y Fernando Díaz en el PP de nuestro Municipio, siguen por el camino de no regenerar y por la misma senda política: La de ir contra los intereses de l@s vecin@s.

Reciba un saludo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena carta, Pedro.
Y buen intento.
Pero demasiada letra.
Dudo mucho que Cascallana haya leído alguna vez tantas letras seguidas.
Así nos luce el pelo.
Particularmente, yo soy muy escéptica. Pero estas cosas me tienen muy quemada.
Saludos.

Pedro García dijo...

HOLA:
Os agradezco que entréis en la siguiente página Web:

http://proyectoalcorcon.com/2009/08/18/obras-en-la-avenida-de-cantarranas/

Y una vez vista la reclamación que como vecinos tenemos reflejada y viendo nuestra falta de medios para poder solucionarla a nivel individual,
recurrimos a todos vosotros, con el objeto de que nos podáis ayudar algo en relación con lo que estamos planteando, dejando vuestro comentario,
o pasando esta información a alguien que conozcais y que estiméis conveniente.