7/7/09

El Gobierno de Cascallana está sumido en la mediocridad.


La orfandad política en much@s vecin@s es el verdadero fantasma que recorre Alcorcón viendo como el partido al que han votado y confiado degenera a políticas que no favorecen en nada la vida y la calidad de Alcorcón, observando como Cascallana destroza las bases de cualquier política participativa, lógica y social. No hay estadistas, no hay ideas, no hay pensamiento, sólo regreso a los duendes de fantasmas ya pasados, con excepciones que confirman la regla, pues hay que admitir que todavía hay algun@s polític@s entre los Cascallanitas que parecen tales, a menos que algun@ de est@s polític@s también nos engañe. Aunque los mejores ya se alejaron de Cascallana y sus formas.

Si bien Cascallana y su equipo, hasta la fecha,no han sido capaces de tener ideas propias, al menos tuvimos, en períodos más afortunados para el socialismo en Alcorcón, gente culta, gente que leía, gente formada, gente que miraba a la política con mirada larga y por encima de la inmediatez. Hay que admitir también que se formularon algunas ideas y algun@ que otr@ lanzó ideas políticas o de organización que merecían tales nombres.

L@s vecin@s en Alcorcón estamos cansad@s y no aceptamos ideas trogloditas. Existen viejas enfermedades políticas que Alcorcón vivió en toda su plenitud y que, por desgracia, aún tenemos que soportar. Tenemos instaurados en el poder, junto a Cascallana, polític@s proclives a la demagogia, a la ausencia total de criterio sobre lo que debe ser un Gobierno Muncipal, una política municipal eficaz y participativa, y viejos problemas heredados que perviven con tal fuerza que se podría llegar a pensar que jamás fueron enfrentados con políticas acordes a la modernidad o al simple sentido común.

El imperio de la demagogia es algo que pervive como una enfermedad incurable en much@s de los polític@s del PSOE en Alcorcón. Si bien buena parte de l@s vecin@s durante un tiempo no se había parado a pensar en estas formas políticas, en la actualidad está más al tanto que núnca y lo demuestra día a día.

La praxis del poder parece convertirlo todo en una especialización en la triquiñuela matando de raíz la acepción de estadista, es decir, de aquel que ve más allá de lo presente para hurgar en las consecuencias de los procesos a largo plazo o en los resultados de programas implementados sin desmayo en busca de una felicidad alcanzada y un beneficio para l@s vecin@s en los límites de lo posible.

El comportamiento de la gran mayoría de l@s polític@s que rodean a Cascallana, este incluido, es producto de la incultura, de la falta de formación y de la falta de visión. Las viejas formas políticas democráticas están en crisis por su ineficacia, por su falta de criterio y por estar asentadas en una democracia anquilosada.

Es entonces cuando l@s vecin@s se cansan y entonces llegan a la conclusión que, o bien no hay que votar, o bien hay que cambiar el voto ya que la persona que encabeza el partido en el que creen no son capaces de ejecutar políticas que permitan lograr el bienestar de tod@s.

Alcorcón parece un Municipio condenado a Cascallana y a una democracia de baja calidad. El oportunismo grasiento hace de las suyas. No se toman decisiones sobre la base de construcción de futuro sino sobre la pantomima escandalosa de los intereses particulares y partidistas, del pequeño haber, de la conservación del poder a cualquier costo. Y esto servía en las épocas que l@s vecin@s marchan hipnotizad@s detrás del flautista que garantiza a quienes marchen los regalos que el Ayuntaminto dispendioso está dispuesto a repartir para que el amor del politic@ sea pagado con su amor eterno. Pero eso, por suerte, ya se ha terminado. L@s vecin@s de Alcorcón tienen una madurez democrática que para sí les gustaría tenerla a l@s políticos.

El Gobierno Municipal parece que ha perdido toda racionalidad. No existe una concepción de empuje hacia delante, sino que, o se busca en el pasado una remodelación o vestiduras nuevas para ocultar el engaño, o se proclama una doctrina mesiánica de que el/la politic@ proveerá, o se comete todo tipo de locuras y desplantes en la piedra de los sacrificios de la escasa herencia conceptual, o se rompen todos los nortes y se empantanan todas las antenas confundiendo locura e irreverencia con una transformación a todas luces falsa, a menos que se admita que la política que impera en Alcorcón es la de la destrucción sin nada que construir.

Cuando observas detenidamente al equipo de Gobierno Municipal, así como sus formas de realizar las políticas, equivale a detenerse en un circo de aprovechados,de demagogos, de maliciosos especialistas en ejecutar pequeñas trapacerías. Hay excepciones, ya lo he dicho, no sólo por cumplir con la omisión del pecado de una generalización total, aunque tenga que admitir que algun@s son oportunistas, lo que demora un juicio fatal porque tal oportunismo lo ejecutan en el beneficio de sus intereses partidistas y particulares y en la ambición hegemónica sobre Alcorcón.

La miseria política en el PSOE de Alcorcón no producirá grandes cambios regeneradores en un breve plazo de tiempo, ni en formas, ni en políticas, ni en personas (al menos eso parece tal y como van las cosas) y producirá cambios dentro de este carrusel que tienen montado que se repite girando sobre sí mismo. Si bien hay una tradición universal de desoír a los pensadores y a los que ven las cosas desde una perspectiva diferente, en Alcorcón es una norma consagrada, sobre todo porque hay muy pocos a los cuales oír ni escuchar.

Alcorcón parece atado a soportes enterrados en la vastedad. No es capaz de despegar, de liberarse, de intentar el vuelo alto. Lo que sabemos es que semejantes situaciones traen movimientos, mientras algunos soñamos que sean de un signo y formas distintas, que sean para bien, que sean de políticas participativas y llenas de sentido común sobre las cuáles nos mantengamos con persistencia para poder cambiar este Gobierno Municipal encabezado por Cascallana agotado y aniquilado por la inoperancia, la ineficacia, la demagogia y la verborrea.

No solamente lo demandamos l@s vecin@s (algunos lo demandamos día sí, día también), algunos ponemos todos nuestros esfuerzos, dentro de nuestras limitaciones, para darle un marco teórico a discutir, bajo la convicción de la lentitud sempiterna de las ideas y de la muralla impenetrable de la pequeñez que señorea a las clases políticas que imperan en Alcorcón.

Resulta profundamente desagradable y de efectos perniciosos de desánimo ver el comportamiento de quienes están Gobernando en Alcorcón, de quienes conviven a diversos niveles como dirigentes en Alcorcón, de las expresiones que uno escucha, lee y ve. Aún así, se contribuye a combatir esta baja intensidad diciéndolo, repitiéndolo, restregándolo en una especie de exorcismo y machacando ideas para que, si bien se hacen humo, haya en el aire un olor distinto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya es hora de que el profesional de la política sin más oficio ni beneficio que Cascallana y su troupe abandonen -por vía de las urnas- la política endogámica y de nepotismo que desarrollan desde hace 30 años, aunque la opción del PP no es demasiado buena, porque sus jefes proceden del nefasto Zúñiga. Es necesario que Casca y De Andrés pasen a la oposición otros 4 años. Eso se llama higiene democrática.

Anónimo dijo...

No señor que los voten del psoe ,ya está bien no me jodas el mismo cortijo ganando 85.000 euros que se piren ,coño

Anónimo dijo...

dE PASO QUE SE LLEVEN AL LUMBRERAS, ESTE SUPERA LOS 30 AÑOS DE ESTAR CHUPANDO DEL BOTE ¿qUE FORMACIÓN TIENE?