12/2/09

Pensamiento personal.

Estas líneas que escribo son una conclusión personal a varios factores que, actualmente, pasan por mi mente y por mi vida. Son un pensamiento personal. Simple y llanamente eso. Estas palabras quieren decir lo que quieren decir, es decir, la conclusión que se saca de su lectura literal.

Siempre he entendido la Política como algo útil a la gente. Como una visión ética de la vida que cada uno de nosotros defiende y luego aplica a la realidad diaria. Nunca entendí hacer Política de ficción o Política de Salón, basada en la mentira, en la falta de principios, en el todo vale... La política, sobre todo la municipal, es algo más que una reunión a la semana o al mes. En el fondo, y si me apuráis en la forma, uno acude ya a las reuniones políticas como perro viejo, alertado de todos los peligros que, en un momento dado, pueden acecharle. Y he de decir que muchas veces piensas en tirar la toalla, sobre todo cuando ves que la concepción y la definición de la política, en este caso, municipal, está muy alejada de lo que realmente quiere decir, lo que significa, y sobre todo, como se practica. Pero las ganas por mejorar tu Municipio, la ilusión, ver las cosas de forma diferente a la de la política actual y por regenerar la democracia, pueden con eso.

La politica es dedicación, tiempo y esfuerzo. Como dedicación pues, en política cada uno tomará partido y se involucrará en pos de unos fines, la mayoría de las veces a través de un colectivo organizado, dedicando su tiempo y su esfuerzo en ese empeño porque considere que esa labor responde a la consecución de unos logros en los que cree. Con esa actitud de entrega a una causa y con buena predisposición en forma de solidaridad, pueden sacarse adelante cualquier proyecto, especialmente si cada cual se dedica a hacer aquello que mejor hace en función de su formación, tiempo y experiencia. Cuando las sinergias del grupo están equilibradas y el funcionamiento es democrático se dan las condiciones óptimas. De la capacidad de cada persona para asumir el papel que debe cumplir en la organización depende en buena medida el éxito de todos.

Cuatro son los requisitos básicos que, bajo mi punto de vista, definen a la persona capaz políticamente: liderazgo, tiempo, experiencia y capacidad de aprendizaje. Los cuatro forman parte de uno mismo, la inteligencia, que lógicamente, abarca mucho más que la simple capacidad intelectual.

Al margen de estas y muchas otras características con las que se podría vestir a una persona que se dedique a la política, convine no olvidar el sentido común, pues nada invita a pensar que entre los políticos esta cualidad abunde más que entre el resto de mortales. Me refiero a la capacidad para leer circunstancias políticas desde el punto de vista más racional, y desde luego empezando por uno mismo: Conocer las propias limitaciones, sopesar las posibles consecuencias de nuestros actos, hacer un ejercicio de prudencia.

Porque ante todo, la política es un camino de ida y vuelta, en el que no falta nunca quién nos recuerde lo que dijimos o hicimos en un momento dado y lo que decimos o hacemos ahora.

C'est la vie.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Grande Pedro, me has hecho sonreir con tu articulo y pensar que hay mas gente q se siente como yo. Un abrazo