23/2/09

Erre que erre con los estereotipos políticos.

El grave problema que supondrá para los vecinos y vecinas de Alcorcón el pago por estacionar el vehículo en el Hospital de Alcorcón me sirve para comprobar, una vez más, como el PSOE de Alcorcón y sus asociaciones satélite, utilizan ideas, proyectos y problemas que a todos nos conciernen, para tachar esas mismas ideas, proyectos y problemas, de izquierdas o derechas. Llegan al punto de tirarse a la cara que los que apoyan o no determinados proyectos son sólo de izquierdas o de derechas.

Ya está bien de utilizar los proyectos y problemas de los vecinos para ensalzar o tirar por tierra ideologías, por favor. Izquierda y derecha son términos de uso convencional, no marcas registradas, tampoco sus miembros requieren de pasaporte para poder cruzarse de una hacia la otra posición. Como todas las ideas, las de izquierda y derecha no acostumbran a pasar por las aduanas. Amor y odio a la vez, juntas o separadas, a las tendencias de izquierda sólo las une su odio común contra la derecha, en reciprocidad al odio que todas las corrientes de la derecha sienten contra toda expresión de izquierda.

En estos momentos, amplias franjas de la población no se identifican con los partidos ni de derechas ni de izquierdas: Sensatez.

Ya he dicho, en multitud de ocasiones, que los proyectos no saben de ideologías. Saben de eficacia para con los vecinos y vecinas de Alcorcón, por mucho que se empeñen los dos grandes partidos de siempre. Un proyecto es bueno o malo para los vecinos y vecinas de Alcorcón, no es de derechas ni de izquierdas.

No se trata solamente de estar contra la derecha y contra la izquierda, sino de demostrar una voluntad de honestidad y claridad. Frente a la política tibia y de medias tintas, una forma clara, rotunda y sin equívocos de hacer política. Nuestro enemigo no es la derecha, ni la izquierda, sino los corruptos de derechas y de izquierdas, los pésimos gestores, los oportunistas y aprovechados de ambos lados, los políticos dogmáticos, ya sea los conservadores, que no tienen nada que conservar, o los mal llamados progresistas que han fracasado allí donde han impuesto sus normas. Lo que apelamos es a la honestidad, a la eficacia y a la libertad de pensamiento, en lugar de al encorsetamiento con el que los partidos ciñen a sus clases políticas (nunca hay disidentes parlamentarios en ningún partido: el que se mueve, a la derecha y a la izquierda, no sale en la foto, o lo que es lo mismo: el que tiene personalidad y lo demuestra, no cabe en las listas).

Más que estar contra la derecha y contra la izquierda se trata de defender un trasversalismo situado por encima de las ideologías y los programas: ¿y que es el trasversalismo? Soluciones simples a problemas complejos, mas allá de los dogmas de los partidos, las doctrinas y los roles de izquierda y derecha. Las políticas son correctas o erróneas, los políticos son honestos o deshonestos: lo que se buscan son políticas correctas y políticos honestos, más allá de su ubicación en la geometría política.

En España el término y el concepto de "transversal" es absolutamente desconocido y no se ha utilizado ni ha sido asumido por ningún partido. Personalmente no creo en la confrontación ideológica entre izquierda y derecha, eso terminó con la Guerra Fría. No soy de izquierdas ni de derechas, soy de abajo, de ese plano político al lado de los vecinos y vecinas de Alcorcón deseosos de un partido que mire por sus problemas y por su mejora de calidad de vida dejando de lado los intereses partidistas de los partidos politicos actuales, que se adueñan de las ideas y las etiquetan bajo el manto de su ideología particular.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una pena que el mundo cada vez se este moviendo mas en esos terminos. En definitiva, lo que interesa es el bienestar de las personas. El creer que somos mejores que otros, no deja escuchar a quien puede llevar razon. Reconocer los errores deberia de valorarse mas que el haber echo las cosas bien ya que demostraria la intencion de mejorar. Esos politicos son los que hacen falta.
La politica me recuerda a los comentarios en los bares sobre el partido de futbol en el que se ve como el seguidor del equipo ganador, machaca al seguidor del equipo perdedor sin escucharse el uno al otro.
Enhorabuena Pedro por tu Blog. Muy interesante.
Un saludo.

Pericles dijo...

Por fin, dejemonos de estereotipos. Seamos ciudadanos, no subditos. Exijamos hechos, no ideologías. Seamos de abajo, en contraposición a la tan maniquea idea de izquierda y derecha. Seamos ciudadanos.

Enhorabuena por aportar aire fresco a este cenagal.

Magenta Power.