3/12/08

Regeneración democrática municipal: La participación de los vecinos en política.

Promover la política entre los ciudadanos.
Uno de los motivos principales de la existencia de este blog es intentar provocar la participación de los ciudadanos en la “cosa pública”, concretamente en la gestión y el control de la política municipal, que es lo más cercano que tenemos. Es un tema controvertido pero de suma importancia. En muchas ciudades del mundo se está realizando con cierto éxito esta participación ciudadana. Y si es posible, dentro de UPyD.

El papel de los gobiernos municipales.
Es fundamental el papel de los gobiernos locales, quienes se convierten en los agentes más inmediatos, para la búsqueda de la rearticulación del tejido social del país, en el acercamiento entre los gobernantes y gobernados; es decir, conformar una nueva articulación entre poder público, sociedad y grupos económicos, para el impulso de un modelo propio de desarrollo que logre hacer real las mejoras en las condiciones de vida de todos los habitantes. Esto muy bien puede materializarse mediante la participación ciudadana. Conceptualizar las políticas públicas, el poder local y la participación ciudadana, son indiscutiblemente imprescindibles en los actuales momentos, tomando en cuenta factores de la práctica políticaque se entremezclan con las acepciones teóricas.

La participación ciudadana no es un estado mecánico, sino activo, en la priorización y conjunción de intereses y demandas para la búsqueda de solución a las mismas, asumiendo y tomando decisiones. El reto, para la ciudadanía se convierte en fortalecerse, en el ámbito nacional, en lo local: hacer efectivo el poder local, teniendo en cuenta, como lo indica Foucault, que el poder no está localizado en las instituciones, aunque éstas constituyen espacios donde se manifiesta y ejerce, su origen está fuera de ellas. Estas acciones se realizan en un espacio determinado, en el nivel local geográficamente hablando será el Municipio, en términos político-sociales será en la ciudadanía agrupada en lo que se define como poder local: "que son las fuerzas, acciones y presiones organizativas a nivel de la comunidad, del municipio o de la microregión, que contribuyen a satisfacer las necesidades, intereses y aspiraciones de la población local". En donde la ciudadanía, tenga igualdad de oportunidades y un conjunto de garantías que hagan efectiva esa igualdad orientadas fundamentalmente a asegurar la participación de la sociedad en el control y discusión de las políticas del gobierno local; en este sentido, la participación participará en el debate público y dispondrá de mecanismos que aseguren que la política del gobierno depende de la voluntad y preferencias de los ciudadanos. Eso es precisamente, la democracia participativa.

La participación, en su sentido genuino, significa la presencia directa de los ciudadanos y ciudadanas en la formación de las decisiones, junto a –ni frente ni contra— los grupos políticos representados en las instituciones.

Las asociaciones de vecinos han sido y deben ser escuelas de democracia.
El papel de las asociaciones las obliga, en este sentido, no sólo a funcionar de manera democrática, sino además a estar a la altura del enorme reto que supone ser referentes de miles de personas, espacios de encuentro, lugares de debate e intercambio de opiniones y pareceres, mediadoras en la representación de los intereses de barrios y pueblos enteros. Las asociaciones igualmente han jugado y juegan un papel destacado en el impulso y la vertebración de la sociedad civil mediante la animación y la asesoría de las iniciativas y los procesos de emprendimiento que se plasman en la creación de redes sociales de
autoayuda, agrupaciones de defensa de los derechos de los consumidores, cooperativas de vivienda, centrales de compra integradas por pequeños comerciantes, proyectos de
desarrollo local...

La potenciación de ese doble papel de las asociaciones de vecinos reclama una política decidida por parte de las administraciones públicas orientada al fomento y promoción del asociacionismo en el entendimiento de que dicha política significa invertir en democracia.En esa dirección contemplamos la oportunidad de suscribir convenios de colaboración para el fomento del asociacionismo y la participación ciudadana.

Por otra parte, para que la participación forme parte de las políticas transversales de los ayuntamientos sería preciso que éstos se dotaran de organismos eficaces nunca de rango inferior a una concejalía, dotada de los recursos humanos y materiales precisos, así como regular la participación de las asociaciones de vecinos en las juntas de distrito en calidad de vocales vecinos.

Si bien es creciente la toma de conciencia sobre el derecho y, al mismo tiempo, el deber de la participación, en la práctica predomina el carácter voluntario y quienes participan constituyen aún una minoría del conjunto de la población. La participación puede ser individualizada o a través de las organizaciones sociales.

Sin embargo, la participación adolece de diversas dificultades.
En efecto, en los procesos de presupuesto participativo, por ejemplo, existe aún una limitada participación relacionada con la inexistencia de una institucionalidad representativa, falta de credibilidad en el proceso participativo, poca difusión del proceso, o inexistencia de prácticas y experiencias de negociar intereses o renunciar a los beneficios particulares o zonales a favor de los sectores más pobres de la población. Participan menos los representantes de las comunidades distantes a las capitales distritales o provinciales. También existente una cierta pérdida de confianza de la población en los procesos de concertación, cuando sus requerimientos de recursos para proyectos no pueden ser atendidos. Se aprecia aún que los agentes participantes priorizan acciones de las organizaciones que representan, que no siempre coinciden con aspiraciones colectivas. Atención especial merece la no participación de los partidos políticos, hecho que limita las posibilidades de cambio de la cultura política. Se puede afirmar que en todas las experiencias la participación de las mujeres es significativamente menor a la de los varones, aunque se aprecia una débil tendencia ha disminuirestas brechas, pero la representación de género sigue siendo muy desigual. La participación de los jóvenes sigue siendo escasa o minoritaria.

UPyD en Alcorcón y la regenación de la política municipal.
Por eso, UPyD en Alcorcón debe promover el cambio en la cultura política de nuestro municipio. Debe intentar que todos los vecinos, por medio de asociaciones de vecinos y diferentes medios asociativos o individuales, se sientan parte de las decisiones políticas y del avence de Alcorcón. Por eso, UPyD tiene que tener abierta sus puertas a todos los vecinos con esa necesidad de querer cambiar la cultura política de Alcorcón.

Querer es poder, y desde UPyD queremos.
Os esperamos.

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