23/12/08

Dictadura encubierta.

Todos los vecinos de Alcorcón somos más que conscientes de la forma que tiene nuestro Alcalde de interpretar eso que ellos llaman talante. Y en estas andamos. En muchos casos, ciudadanos de absoluta mediocridad, sin preparación adecuada para gobernar la complejidad que ofrece el día a día de una población, saltan a la alcaldía de la mano de ideologías políticas que buscan los intereses de su clase empresarial y de negocios.

Estos alcaldes, denigran la institución municipal, ensucian el buen nombre del oficio de alcalde y dan, de propina, una visión nefasta de la comunidad que, por las razones que fueren, los apoyan o los soportan desde que empezaron a percibirse los efluvios de los tarros de las esencias correspondientes a cada uno de los municipios donde gobierna. Y, sin embargo, pese a las graves formas de actuar, buena parte de sus pueblos los aclaman, montan plataformas, organizan misas y hasta hacen pucheros por los micrófonos. Nada mejor que un estómago agradecido.

En Alcorcón y en otros lugares de la Comunidad de Madrid, el oficio de alcalde está, como se dice, “a la altura del betún”. Y conste, una vez más, que aquí no echo sentencias a nadie, que eso lo harán los jueces. Hablo de responsabilidades políticas, que esta tropa no está dispuesta a asumir. De lo que ya estamos hartos, “ilustrísimos señores” alcaldes.

Señor Alcalde de Alcorcón:
Cuando bajo su manto de demócrata expulsa a un concejal del partido que sea, recuerde que está expulsando, no al Concejal, sino a parte del electorado de ese partido. Está expulsando a vecinos del pueblo al que Usted se debe.

Esas formas de hacer política, tras venir de apoyar en Pinto a su compañero, quitando la Alcaldía de dicho pueblo apoyados por un tránsfuga, demuestra mucho de sus formas para con los demás. Esas formas de hacer política son las típicas de una época ya pasada en España, y se aproxima mucho a la política que se realiza en Paises los cuales estoy seguro que Usted adora, como son Cuba, Bolivia o Venezuela.

En Democracia, Señor Alcalde, cada uno puede llevar la pegatina que le de la gana, la camiseta que quiera, los pantalones que le venga en gana, y como si quiere ir descalzo. Pero a Usted esto le cuesta comprenderlo. Aún le debe quedar parte de ese ideal que promulgaba en sus años del Partido Comunista.

Su doble rasero ya huele. Cuando Ustedes llevaban a los plenos pegatinas del NO A LA GUERRA, nadie les expulsó del pleno, y eso que, según decían, el Alcalde que antes teníamos era un dictador.

Mírese primero el ombligo.

Por otra parte, plausible la paciencia y las formas del Partido Popular de Alcorcón. Ya era hora de que actuaran como oposición de verdad. ¿Será un sueño? El tiempo lo dirá, pero por ahora, mis felicitaciones ante esta forma de provocación antidemócrata del Alcalde de Alcorcón.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Por fin ya era hora de que te desenmascararas contra el Sr.Alcalde y que por una vez dejaras de dar palos a la oposición.Entre todos vamos a echar a este señor,basta ya de tantas cacicadas.DIMISION....

Anónimo dijo...

Creo que Díaz y su equipo han estado, como muchas veces, a la altura de las circunstancias, demostrando que en política se puede estar en desacuerdo pero nunca perdiendo el respeto y la educación.

afiliado al PP dijo...

No es cuestión de desenmascararse ni nada por el estilo. Es opinar siempre desde la sensatez. Al que lo haga bien, pues bien, y al que lo haga mal, palo, sea quien sea y del lado ideológico que sea.

Anónimo dijo...

cascallana dictador.