19/11/08

Parece ser que cada vez molestamos más. Seguimos por buen camino.

Nos lo quieren poner dificil.
Los afiliados de UPyD llegados de los más distantes rincones de Alcorcón, a veces con sacrificio, demuestran la extensión del sentimiento partidario y la férrea voluntad de ponerle el alma y el cuerpo a los inconvenientes y las contrariedades para hacer que funcione UPyD en Alcorcón.

Mantener y revitalizar nuestra organización política, a nivel municipal ,en estos tiempos se ha convertido en una dura prueba. Es bueno por lo tanto que quienes aquí estamos, manifestando ante el pueblo entero nuestra empecinada persistencia, conversemos un poco sobre la naturaleza del desafío que nos proponemos superar.

Los partidos son organizaciones que forman parte del sistema político de un país, de una comunidad y de un municipio. Cada uno con sus tradiciones, ideologías, cultura, mecanismos de captación de militantes y adherentes, caudales electorales queda integrado con los demás por relaciones más o menos estables de complementación y de competencia.

El pluralismo democrático es un sistema de competencia entre partidos políticos que tienen una base de coincidencias sobre grandes objetivos y aunque discuten, se controlan, se critican y pelean entre sí, se respetan como protagonistas esenciales de la vida política y son leales al sistema institucional que les otorga las reglas de juego.

Como demócratas los militantes de UPyD en Alcorcón tenemos una tarea urgente y prioritaria. Debemos construirnos a nosotros mismos.

Construirnos a nosotros mismos es organizarnos, dotarnos de una disciplina, definir los problemas de Alcorcón y discutir las propuestas que los solucionen para adoptar posiciones públicas que defendamos entre todos y en torno a las cuales nos preparemos para despertar adhesiones populares y así, en el turno que nos toque, llegar y ejercer el gobierno con firmeza, rectitud y solvencia.

La construcción de nuestro partido en Alcorcón es difícil por varias razones.
Primero la cultura facciosa y bipartidista que soportamos, nos resta fuerzas y nos desacredita a los ojos de los ciudadanos. Ese es un obstáculo sobre el que tenemos que reflexionar para reeducarnos en un temperamento de mayor colaboración y compañerismo. Como ejemplo bien vale las opiniones que vierten en mi blog muchas de estas personas afincadas en el bipartidismo, y partidistas fieles, haga lo que haga su partido. O mejor dicho, deje de hacer.

Pero también es difícil hoy en día porque son pocos los actores políticos que se organizan como partidos políticos. En general la política se practica como un mero montaje de ofertas electorales. Pero las presentaciones electorales son solo una importante dimensión en la vida de un partido político, que tiene sentido si otros aspectos no menos decisivos se cultivan con el mismo interés y con el máximo esfuerzo.

Encontrándonos casi solos, pesa sobre nuestras espaldas edificar nuestra organización a la vez que estimular a los otros actores políticos a que se formalicen como partidos orgánicos, más allá de las formaciones temporarias o dependientes de una sola figura que hoy proliferan.

Organización, disciplina y programa.
En ese tríptico está la clave de la construcción de nuestra organización. Ninguna casualidad. Tenemos como partido un excelente punto de partida pero debemos encarar reformas, cambiar metodologías, renovar cuadros, profundizar estudios y hacer de otra manera las cosas para reconvertirnos en el gran partido de la democracia social que amplios sectores esperan.

La actitud militante de la organización nueva de UPyD, el partido del siglo XXI, puede sintetizarse en lo siguiente: trabajar en la elaboración de bienes, valores y sentidos que enriquezcan y mejoren al Partido en mayor medida y por encima de nuestro propio interés particular o el de nuestros sectores.

Si lográramos esa modificación cultural, estamos convencidos que todos los objetivos irán siendo obtenidos uno tras otro.

Hoy, mañana y siempre son los días en que los militantes de UPyD debemos elaborar las bases programáticas con que el Partido tiene que salir a movilizarse y comunicarse con todos los sectores de la política y la sociedad de Alcorcón. Las bases programáticas son un documento construido entre muchos, recoge el pensamiento de los militantes de UPyD en sus diversas experiencias y saberes, de los veteranos en política y de los nuevos cuadros. Contiene ideas y esbozos de políticas públicas, escritos con pasión y con razón, con datos ciertos y con valores aplicados a la resolución de los problemas estructurales que afectan a los vecinos.

Criticas desde los otros partidos políticos.
La creación de UPyD siempre fue criticada con variados argumentos. La mayoría prejuiciosos. Se dijo que nacíamos para fastidiar al PP y al PSOE... vagos argumentos.

La respuesta a esta pregunta que se hacen los que no saben porque nace UPyD es que la hacemos porque es nuestra obligación. Porque queremos hacer política coherente y sensata, lejos de partidismos y ataduras y UPyD es la identidad con la que debemos hacerla. Lo hacemos porque la política municipal de un Partido en Alcorcón se hace desde Alcorcón. Lo hacemos porque estamos seguros que las convicciones nos proyectarán al gobierno municipal, pero no necesitan del gobierno para convertirse en energía política y fuerza moral. Lo hacemos porque es nuestra forma de resistir frenta a la política de los dos grandes partidos políticos, más preocupados en sus intereses particulares que en Alcorcón, y continuar enarbolando ideas claras y distintas sobre la realidad que nos rodea persiguiendo el sueño de hacer un Alcorcón mejor. Lo hacemos porque un Partido Político debe ser una organización permanente que cuenta con una ideología y una tradición, la renueva en un programa y una plataforma y la encarna en mujeres y hombres calificados y competentes para llevarlas a la práctica desde el gobierno. Lo hacemos porque estamos empalagados de las recetas tecnocráticas según las cuales hay que tener candidato atractivo, apuntar a un target y diseñar la publicidad subliminal para tener una oferta electoral exitosa. Los hacemos porque somos un poco tradicionales y bastante tercos, y pensamos que lo nuevo en la política de Alcorcón será tener la organización política bien estructurada, la realidad bien estudiada, la propuesta bien articulada, los cuadros bien preparados y el diálogo bien aceitado con todas las entidades representativas y que entre tanto todo eso se va concretando se debe identificar, a través de los procedimientos adecuados, las personas con alta calificación moral y política para convertirlos en abanderados de esa causa.

Como seguimos pensando que ese es el orden correcto de las cosas tendremos mañana un lineamiento programático para iniciar conversaciones, a la luz pública, con partidos amigos y con personalidades dispuestas a gestar una alternativa política. En estas circunstancias aspiramos a ser el eje aglutinante de esa alternativa, aunque debemos reconocer la necesidad de aunar esfuerzos con otras expresiones compatibles.

Formar un buen partido político es una tarea provechosa, interesante, de aprendizaje y crecimiento siempre que prevalezcan la solidaridad y el objetivo común de gobernar bien y no el mero afán de ganar como si fuere una puja deportiva, tal y como hacen tanto el PP como el PSOE.

¿Porque se molesta el PSOE?
Un gobierno que aspire al pluralismo democrático no debiera molestarse por las actividades tendientes a forjar una alternativa. Pero este gobierno se molesta tanto, se esmera tanto en evitarla e impedirla mediante tantas argucias, que refuerza las sospechas de que está empeñado en remodelar el sistema político a la medida de un régimen plebiscitario y bipartidista.

¿Porque se molesta el PP?
El actual partido de la oposición, desde hace años ha perdido el rumbo que llevaba.
Sus posturas y pensamientos políticos cambian de dirección dependiendo de la dirección del viento. Muchas de las decisiones tomadas son partidistas, dejando de lado la problemática del vecino de Alcorcón. Otras de estas decisiones, son totalmente contrarias a las posturas que siempre ha defendido el PP históricamente.
Sus molestias vienen por el gran caudal de votos que cruza, día a día, antes votantes del PP, ahora de UPyD.

Por eso construir una alternativa política en Alcorcón es una misión de grandes proyecciones. Reafirmará la vigencia de nuestro partido en el primer plano de la política; contribuirá a crear un sistema competitivo entre partidos o coaliciones; impedirá la consumación de un régimen bipartidista con sus serias amenazas y permitirá llenar de contenido un escenario político empobrecido, con pocas ideas y mucha propaganda, con buenas oportunidades y pocas estrategias para aprovecharlas, con mucha soberbia y poca modestia; con mucha producción simbólica sobre el pasado y poca sinceridad para admitir los graves errores cometidos; con mucha recriminación hacia las culpas de los otros y poco debate acerca de cómo se piensa afrontar el futuro.

Es una empresa bien difícil.
Pero así y todo no hay razón para que sintamos complejo alguno de inferioridad. Todas esas barreras pueden evitarse con un partido político moderno, bien organizado, con cuadros motivados y concientes, con disciplina y control ético de las conductas. Los militantes de UPyD en Alcocón sabemos cómo hacerlo y Alcorcón necesita que una alternativa se forme antes que la hegemonía arrase con la democracia en nuestro municipio.

Muchos vecinos padecen ese complejo. Habrá entre ellos quienes creen que el actual grupo en el poder merece un premio y quieren ayudarlo. No estamos de acuerdo pero ser convencido por los adversarios es una contingencia de la política. Habrá otros que piensan que aspirar a gobernar Alcorcón es imposible y ven al UPyD como un emblema, como un partido simpático pero con pocas posibilidades. No estamos de acuerdo y quisiéramos devolverles la fe y la conciencia de que la política es municipal en primer término y que un político de nuestro partido que no lo entienda, no formará parte de nuestras filas.

Como integrante de la conducción de UPyD en Alcorcón me adelanto a reconocer y pedir disculpar por errores y limitaciones que nos impiden despertar la fe que nosotros sí tenemos en un UPyD unido y lleno de contenidos renovadores que puede jugar un papel muy digno y trascendente en la política grande, devolviéndole sentido a las gestiones locales.

Pero no acepto la crítica de la falta de ideas.

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