9/11/08

Mi incorporación a UPyD Alcorcón.

Las personas que me conocen bien saben de mi inquietud interior por intentar, siempre, mejorar las cosas que nos rodean, mejorar la sociedad, hacer de esta algo más justo para todos. Siempre me ha preocupado intentar mejorar la calidad de vida de mis vecinos, de mi ciudad, que al fin y al cabo, es mejorar mi propia calidad de vida.

He estado involucrado en política desde bien jóven, en asociaciones diferentes, sindicatos y en partidos políticos. Siempre en la brecha, si bien es cierto que jamás he estado con un cargo electo.

Llevaba más de tres años desconectado de la política en Alcorcón. La desilusión me hizo darme de baja del partido en el cual estaba afiliado. La desgana después de ver cuantas mentiras y las formas de trabajar de los partidos en Alcorcón me hizo desaparecer y permanecer al márgen de ellos, ya que, aquí o haces favores o no eres nadie. La política queda en un segundo plano muy alejado del primero. Y mejor no hablemos del interés que demuestran nuestros políticos por mejorar la calidad de los vecinos a los que representan.... interés cero.

Realmente, ya no existe la disciplina de partido. Ahora ha quedado reducida a disciplina de Grupo parlamentario, donde, por cierto, los posicionamientos colectivos no son determinados democráticamente. Y aun así asistimos a incumplimientos del contrato que los partidos suscriben con sus votantes mediante sus Programas Electorales. Será porque yo nunca he seguido demasiado eso que llaman disciplina de partido, y creo que el hecho de militar en una formación política no restringe mi derecho a opinar y a criticar, desde el respeto y con argumentos, lo que me llevó a tener problemas con los mandamases del partido en el que militaba, que se creen con el derecho a que cuando militas en un partido, todas tus opiniones en política deben estar “filtradas” de alguna manera por el colador ideológico del partido. Y eso, conmigo, no va.

Con mi humilde formación y criterio personal, estando afiliado desde que alcancé la mayoría de edad aun partido político, yo precisamente ni me he arrodillado ante ningún lider ni soy un simple soldado. Es más, no renuncio a ninguno de los derechos y libertades que me reconoce la Constitución, entre ellos la libertad de expresión, por tener el carnet de un partido, del mismo modo que pienso que el Real Madrid debería despedir a Michel Salgado, siendo titular del Carnet Madridista.

Creo que cuando una persona entra a militar en un partido político, no pierde por ello su capacidad de análisis y de crítica de aquéllo que considera que se debe cambiar en nuestra sociedad: al contrario, se le abren vías de trabajo internas para lograrlo. Y si el propio partido no está haciendo las cosas bien, la obligación del militante comprometido es hacer llegar su opinión a quien corresponda.

Militancia es una concepcion de vida, vivir como predicas, predicas honestidad, debes ser honesto, predicas tolerancia, debes ser tolerante. La militancia no solo se da en partidos u organizaciones politicas, se da en los sindicatos, en la religion, en las ongs... El termino militancia es bastardeado desde algunos sectores politicos, por eso llegamos a no creer de ella. La gente confunde miitancia con dadiva, con los malos manejos de los politicos actuales, la seudo militancia paga con la verdadera militancia ( opinion personal, yo creo en la militancia, soy militante).

Pero cuando una persona ha luchado contra las injusticias sociales, contra la injusticias políticas, contra una forma de hacer política alejada de los vecinos... no puede quedarse con los brazos cruzados observando desde el sofá con que impunidad hacen de la política su cortijo, unos señores que han perdido el rumbo y la filosofía de la política.

He de reconocer, que en un principio, fui bastante escéptico en cuanto a la aparición de UPyD de Rosa Díez. Tenía serías dudas aunque terminé votando a Rosa Díez en las elecciones de 2008. Y la vote, en un principio, no por méritos propios, que los tenía y muchos (esto después de pasar el tiempo se ha comprobado)más bien por desmérito tanto del PP como del PSOE. Ambos partidos han demostrado que el únio interés que les mueve es el sillón y el sueldo. Estaba cansado de esta foma tan cruel, déspota, vil, autocomplaciente, amoral... es decir, falta total de valores que a los políticos se les debería suponer.

Pero claro, Rosa Díez venía de uno de esos partidos, y su partido, con seis meses de vida, no me daba la confianza suficiente como para estar convencido totalmente a la hora de depositar mi voto. No quería yo votar a un partido político que fuera una quimera, un brazo unido al PSOE o al PP como lo es IU. No quería votar a un partido apéndice, sin libertad política y sin ideales propios. No quería votar a un partido de pasada fugaz y sin asentamiento nacional.

Tras seguir con interés la campaña electoral de UPyD, me decidí por votarlo, pero no sin ciertos temores, que por suerte, hoy han desaparecido. Eso sí, vote con esperanza. Esperanza de que en algún momento se rompa la partitocracia que impera de forma peligrosa en España. Esperanza de un giro en la política dirigido a la sensatez y la honradez. Un giro en la política que hasta ahora están haciendo los dos grandes partidos. Un giro en la forma de ver y hacer política, centrada y basada únicamente en la defensa de los ciudadanos. Y poco a poco mi esperanza fue creciedo y creciendo.

Creció mi esperanza hasta tal punto, que no pasaba un día sin que me conectara a la web de UPyD para seguir sus movientos y las intervenciones de Rosa Díez en el Congreso de los Diputados. Creció mi esperanza al ver como, en España entera, muchas personas pensaban como yo y se unían al proyecto de UPyD y las sedes crecían en toda España.

Tenía yo ciertos temores, pués conozco la política local muy bien, en ponerme en contacto con UPyD en Alcorcón y llevarme, otra vez más, una desilusión de órdago a la grande al ver lo que se cocía en la cocina de este partido, pero con mis inquietudes políticas fluyendo en mi, no podía dejar de intentarlo.

Mi primer contacto fue con el responsable del partido del área sur-este (si mal no recuerdo) y el responsable del partido en Alcorcón. Una primera charla en la que hablamos largo y tendido sobre política local y nacional. Buena impresión sin lugar a dudas. Personas cualificadas y sensatas. Personas con inquietudes políticas y descontentas con la forma de hacer política actual. Personas con ideales propios, sin la necesidad de ser apéndice de nadie. Personas sosegadas y tranquilas, demostrando que UPyD no está en política para molestar a nadie, sólo y únicamente para crear una forma distinta de hacer política.

Me incorporé al CEL de UPyD en Alcorcón hace una semana. Una reunión larga, en la que, tras conocer a las personas que lo forman, personas de muy distintas edades, formación y forma de ver las cosas, comenzamos la reunión con varios temas a tratar en la misma. Política y sólo política. Nada de lo que anteriormente había vivido en otras asociaciones, sindicatos y partido políticos. Nada de salsa rosa. Nada de atacar a nadie, menos aún a compañeros de partido. Nade de hablar de nadie a sus espaldas. Política y vecinos. Ese era el fin.

Desde aquí animo a lo vecinos de Alcorcón para que se acerquen a conocer a UPyD en Alcorcón, y, sí sus inquietudes les llaman a intentar hacer algo diferente en política, se movilicen para hacer de UPyD una alternativa política local real, y que el partido crezca como lo hace en todos los rincones de España. Nadie nos paga, a nadie debemos ni pedimos favores, y solo lo hacemos por la satisfaccion de saber que todos los dias ponemos nuestro granito de arena, desde nuestro lugar, para hacer un Alcorcón mejor.

UPyD es el partido de la sensatez. UPyD es el partido de todos. UPyD es el partido de la política por y para el pueblo. Es sencillo.

1 comentario:

TuConciencia dijo...

A un año y medio aproximadamente de haber escrito esto:

¿Sigues manteniéndolo?

¿Y qué dirás dentro de año y medio?